La Cámara de los Comunes respaldó este martes el adelanto electoral que buscaba el primer ministro, el conservador Boris Johson, que parte con ventaja en las encuestas y tratará de recuperar la mayoría parlamentaria para ratificar el acuerdo de salida que ha pactado con la Unión Europea.

Aunque la propuesta todavía debe pasar por la Cámara de los Lores, se espera que supere todos los trámites y reciba el asentimiento de la reina Isabel II antes del 6 de noviembre, cuando el Parlamento debe quedar disuelto para cumplir con los plazos que marca la legislación electoral.

El Partido Laborista, que ha dudado durante semanas si respaldar unos comicios, se sumó finalmente al resto de las principales fuerzas de la oposición y apoyó la llamada a las urnas, a pesar de que algunos de sus diputados habían expresado reservas sobre ese plan.

Estas serán las terceras elecciones generales en menos de cinco años en el Reino Unido y las primeras que se celebrarán en pleno invierno desde 1923, en un país que suele convocar sus votaciones en mayo o junio para que el buen tiempo favorezca la participación. La posición de partida favorece a Johnson, que según un sondeo publicado esta semana por la firma YouGov obtendría el 36 % de los votos, frente al 23 % los laboristas, el 18 % los liberaldemócratas y el 12 % el Partido del Brexit.