El proyecto tiene como objetivo garantizar la alimentación de grandes rapaces protegidas a través de la repoblación de conejos de monte en la ZIR de la Sierra de San Pedro

Red Eléctrica de España y la Consejería para la Transición Ecológica y Sostenibilidad de la Junta de Extremadura han colaborado en el desarrollo de un proyecto dirigido a la protección de la avifauna en la región para mejorar el hábitat de varias especies amenazadas como el águila imperial ibérica, el águila perdicera, el buitre negro o el milano real.

“En Red Eléctrica estamos comprometidos con el desarrollo sostenible y, con este objetivo, hemos integrado la conservación de la biodiversidad como principio fundamental en el desarrollo de nuestra actividad”, explica Luis Velasco, director de Tramitaciones y Medio Ambiente de la compañía.

La Dirección General de Sostenibilidad viene desarrollando en la región diversos programas de mejoras de hábitats de las especies amenazadas que son implementados con el objeto de contrarrestar de forma específica ciertos factores de amenaza. En este contexto se enmarca este proyecto que desde la propia Consejería se considera de “gran importancia cualitativa porque permite mejorar la disponibilidad trófica de estas rapaces a través de la repoblación de conejos de monte en la Zona de Interés Regional (ZIR) de la Sierra de San Pedro, un enclave natural de gran valor ambiental en la región”.

Para conseguirlo en la finca La Ahumada, propiedad de la Junta de Extremadura y ubicada el término municipal de San Vicente de Alcántara, se han construido cinco vivares o majanos, destinados al refugio y a ser un espacio para la cría en cautividad de los conejos de monte, una especie que escasea en la zona y es un alimento básico para las rapaces amenazadas de la ZIR. Estas nuevas madrigueras se han instalado en un espacio vallado de una hectárea con el fin de evitar la dispersión e impedir el acceso de depredadores terrestres comunes.

Los vivares han sido elaborados con materiales naturales y se han diseñado para que formen un ecosistema propio, al estilo de las propias madrigueras. Asimismo, se han dotado de pequeños comederos y bebederos, además de unas jaulas para facilitar el manejo y captura de los ejemplares que vayan destinados a la repoblación de otras zonas colindantes.

Para Alfredo Anega, Director del Parque Natural del Tajo Internacional, “se trata de una iniciativa muy favorable que contribuye a crear una población base de conejo de monte a partir de la cual se potencie la recuperación de la especie en este espacio protegido y a incrementar la disponibilidad de alimento para especies protegidas como el águila imperial ibérica y otras especies faunísticas de alto valor ecológico presentes en la ZIR Sierra de San Pedro para las cuales el conejo de monte se considera presa clave.”

Esta iniciativa, promovida por Red Eléctrica, va asociada al proyecto de construcción de la línea Los Arenales-José María Oriol, de 220 kilovoltios, que unirá los términos municipales de Alcántara y Cáceres y, en concreto, a las medidas recogidas en la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto que contemplan actuaciones dirigidas a reforzar las poblaciones de conejo de monte para la alimentación de grandes rapaces protegidas.

El conejo silvestre en Extremadura

El conejo silvestre que habita en esta zona de Extremadura es uno de los mamíferos ibéricos con mayor importancia ecológica y constituye la dieta habitual de numerosos depredadores.  Sin embargo, en España y Portugal ha experimentado un drástico descenso debido a las dos enfermedades virales endémicas de la especie (mixomatosis y enfermedad hemorrágico-vírica) y a otros factores como la pérdida de hábitats óptimos o la presión cinegética.

La disminución de la población de esta especie ha sido tan acusada que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha planteado considerarlo como “vulnerable”, al menos en algunas regiones de la península Ibérica, y el Instituto Portugués para la Conservación de la Naturaleza lo ha clasificado recientemente como especie “casi amenazada”.

La Sierra de San Pedro ha sido una de las muchas zonas en las que se ha registrado una disminución generalizada de las poblaciones de conejo de monte en los últimos años y la probabilidad de recuperación de esta especie en la zona es muy baja en la actualidad, lo que pone en peligro la supervivencia de rapaces y carnívoros de la zona, por lo que su conservación beneficiaría tanto a las propias poblaciones de conejo, como a la de las especies carnívoras