La intervención de unos 500 bomberos logró salvar “la estructura” de Notre Dame. Sin embargo, el fuego derribó la aguja de la catedral, redujo a cenizas buena parte del tejado y tuvo al mundo en ascuas durante horas. “Reconstruiremos Notre Dame”, prometió el presidente de Francia, Emmanuel Macron, después de visitar el lugar de los hechos.

El incendio en Notre Dame de París ha quemado dos tercios de la techumbre de la catedral, ha explicado este martes el ministro francés de Cultura, Franck Riester, que ha subrayado que la prioridad ahora es asegurarse de que no haya focos de fuego que se reaviven. “Hacen falta todavía unas horas para conocer los daños en la estructura”, ha señalado en una entrevista a la emisora de radio France Info.

El ministro ha asegurado que el incendio “a priori no es criminal, y parece que el fuego partió del lugar donde están los andamios” que se habían levantado para restaurar la flecha que, por su parte, se hundió el lunes por la tarde.

A falta de hacer balance, de las llamas, se han salvado, por el momento, la estructura, las dos torres campanarios, así como algunas obras de arte y piezas de culto.

Riester ha hecho un recuento rápido de algunos de los principales elementos de la catedral y ha señalado que el crucero y el transepto norte se han hundido, pero también que “el tesoro de Notre Dame de París se ha salvado gracias al trabajo excepcional de los bomberos” y se encuentra a resguardo en el Ayuntamiento. Dentro de ese tesoro, la pieza más conocida es la túnica de lino del rey San Luis, del siglo XIII.

El fuego estalló hacia las 16H50 GMT. Sin embargo, todavía se desconoce cómo comenzó todo. Lo cierto es que las llamas se iniciaron en la parte superior y se propagaron con rapidez a una parte del tejado.

La fiscalía de París abrió una investigación judicial por “destrucción involuntaria”. La pista de un inicio de incendio accidental en las obras que se llevaban a cabo en el tejado de la catedral “centra la atención de los investigadores”, según una fuente cercana al caso.

Los mensajes de apoyo y solidaridad con Francia llegan desde todos los rincones del mundo, mientras se suceden los anuncios de donaciones multimillonarias para su reconstrucción. De momento, la familia Arnault y su grupo empresarial de artículos de lujo (LVMH) ha anunciado que donará 200 millones de euros para contribuir a la reparación de la catedral de Notre Dame, según recoge un comunicado. También el presidente del grupo de artículos de lujo François Henry Pinault anunciaba una donación de 100 millones de euros para la reconstrucción de la catedral.

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha propuesto una “conferencia internacional de donantes” y el presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado que lanzarán una vía para canalizar toda la ayuda.

(DW, agencias)