El Gobierno cubano ha conmemorado este martes los 60 años del triunfo de la Revolución con un acto en el cementerio de Santa Ifigenia de Santiago de Cuba, donde está enterrado Fidel Castro junto a los principales próceres nacionales.

El líder del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), que ha pronunciado el discurso principal de los actos, ha acusado al Gobierno de Estados Unidos haber retomado la política de “confrontación, llamando a la población a prepararse “para todos los escenarios, incluyendo los peores”.

Además, castro anunció preparativos cubanos “para los escenarios peores” sobre esas situaciones en la que agregó “golpes de estado y cortes parlamentarios judiciales” en Honduras, Paraguay y Brasil respaldados por Estados Unidos.
Asimismo denunció “un cerco imperial” en torno a Cuba y a las fuerzas de izquierda en América Latina, especialmente contra Venezuela, Nicaragua y sobre políticos como el brasileño Inacio Lula Da Silva, de quien consideró que está preso bajo cargos de corrupción a causa de maniobras de la ultraderecha para impedir una victoria electoral presidencial suya.

Castro reafirmó su apoyo al estilo de trabajo y las decisiones de su sucesor, Miguel Díaz-Canel pero ha instado también al Gobierno a buscar soluciones a los múltiples problemas en el ámbito económico e impulsar la inversión extranjera.

En un discurso que duró más de una hora, Castro reiteró que el socialismo es “la única garantía de la revolución”. Negó además que el sistema haya “envejecido”. “El proceso revolucionario no está circunscrito a la vida biológica de quienes lo iniciamos”, aseguró.