Rajoy ha recibido esta mañana a Donald Tusk en La Moncloa, donde ambos han mantenido una reunión de trabajo centrada en la dimensión meridional de la Política Europea de Vecindad. A su término, y durante una conferencia de prensa conjunta, el presidente del Gobierno ha recordado que España ha sido tradicionalmente uno de los impulsores de la política de la Unión Europea para con el Mediterráneo. En su opinión, es “fundamental” que Europa ​contribuya “con todos los instrumentos a su alcance” a la creación de verdadero espacio de prosperidad compartida entre ambas orillas del Mediterráneo, porque los dirigentes europeos no pueden quedarse de brazos cruzados “ante esta situación de flagrante desigualdad”.

Tras afirmar que “la cooperación con la ribera sur es un verdadero imperativo humanitario y estratégico”, Rajoy se ha referido a la Conferencia Ministerial sobre la Vecindad del Sur, que se celebra el próximo 13 de abril en Barcelona. Esa cumbre, ha asegurado, además de situar a la Ciudad Condal en el centro político de la UE, retoma el proceso euromediterráneo que se inició hace veinte años en el Consejo Europeo de Barcelona.

Sobre el conflicto en Libia, Rajoy ha defendido “una salida política y negociada” y ha expresado su apoyo a la labor de mediación que desarrolla Bernardino León, representante especial del secretario general de la ONU. Según ha explicado, los objetivos inmediatos son conseguir un alto el fuego y formar un gobierno de unidad nacional que impulse un proceso de transición ordenado e inclusivo: “Las armas deben ceder el paso de una vez por todas a la política”.

En cuanto a la lucha contra el terrorismo yihadista, ha recordado que no solo pone en peligro la seguridad de los ciudadanos europeos, sino que también amenaza el modelo de convivencia democrática, por lo que “debemos poner todo nuestro empeño en erradicarlo”. Ha explicado que es necesario desarrollar la cooperación con el resto de países de la UE y “con nuestros aliados, especialmente con los países árabes y musulmanes, que están sufriendo en carne propia la sinrazón yihadista”. También ha repetido que “esta lucha no es entre el islam y el cristianismo; es la lucha entre la civilización y la barbarie”.

310315RajoyTuskrueda7Ambos mandatarios también han analizado la situación en Túnez tras los atentados terroristas del pasado 18 de marzo. Rajoy ha señalado que fue un intento de “destruir una transición ejemplar” y ha ofrecido a Túnez “apoyo para la consolidación de sus instituciones, la recuperación económica y, por supuesto, la lucha contra el terrorismo”.

​Por lo que se refiere a la situación de Ucrania, el jefe del Ejecutivo ha apuntado que “solo cabe una solución política” basada en el cumplimiento de los acuerdos de Minsk. Según ha explicado, esos acuerdos ya han logrado un alto el fuego, “aunque frágil”. El próximo objetivo es avanzar en el desarrollo del proceso político y en las reformas económicas que logren “la estabilidad que todos deseamos”, ha añadido.

En cuanto a la crisis griega, Mariano Rajoy ha insistido en que el Gobierno español “desea que Grecia tenga éxito” y que “siga en el euro” porque es bueno para la propia Grecia, para España y para el conjunto de la UE. Si bien ha expresado su deseo de que se consiga “una solución razonable”, ha dicho que es importante que se cumplan las reglas de juego de la Unión.