Por Noelia Lázaro, Directora de Marketing de Packlink España

– Aunque a estas alturas ya conocemos mucho más del coronavirus y de cómo protegernos de su contagio, aún existen muchas dudas que marcan el día a día de nuestra convivencia y del comportamiento hacia el coronavirus.

Si bien es cierto que la mayoría de nosotros sabe cuáles son las medidas de higiene y cuidado en casa, o el modo de actuar cuando vamos a hacer la compra, existen todavía muchas acciones que no tenemos muy claro cómo se deben llevar adecuadamente.

Un ejemplo claro es el modo de proceder cada vez que recibamos una compra en casa. Tanto si viene de un supermercado como de cualquier tienda online, es esencial que sepas que a día de hoy, son varios los mecanismos que se activaron desde el inicio del estado de alarma y que siguen activos con el objetivo de asegurar la protección de clientes y mensajeros frente al virus.

Por ello, las medidas de seguridad de las empresas de mensajería para evitar contagios están activas y seguidas al pie de la letra por los transportistas. En líneas generales, se basan en conseguir el “contacto cero”, es decir, asegurar que no hay interacción entre el mensajero y el comprador a la hora de entregar los paquetes. Para ello, se ha eliminado la necesidad de firmar cualquier tipo de albarán de entrega (ya sea en papel o digital) y en medida de lo posible, solo se llamará al telefonillo, no al timbre de la vivienda. Después, los artículos se dejarán en la puerta.

Si no hay un lugar seguro disponible donde dejar el paquete y no se puede llamar, el mensajero llegará hasta la puerta de nuestro domicilio y dará unos pasos atrás, para cumplir en todo momento la distancia social de seguridad. En la mayoría de los casos, nos pedirá nuestro número de DNI y ya no tendremos que firmar ni entregar ninguna documentación extra.

¿Estamos metiendo el virus en nuestros hogares con los pedidos a domicilio?

El transporte de mercancías se considera un servicio esencial, y gracias a ello, todos los envíos y recepciones de paquetes están permitidos sin restricción alguna. De hecho, es posible recibir y enviar cualquier tipo de artículo durante el estado de alarma. Dependiendo de qué producto se trate, quizás su entrega se retrase un poco (los artículos de primera necesidad tienen preferencia), pero esto tan solo ocurre en casos contados.

Sin embargo, si prestamos atención a los informes que aseguran que el coronavirus vive 24 horas en determinadas superficies, como el cartón y el papel, e incluso hasta 3 días en plástico y en acero, según un estudio de New England Journal of Medicine, es normal que nos preguntemos qué probabilidad existe de que el COVID-19 esté presente en los paquetes que recibimos.

Pues, afortunadamente, podemos decirte que no es necesario que cunda el pánico: la probabilidad de contagio a través de la manipulación de mercancías recibidas es muy baja. Por ello, como te decíamos, actualmente no hay recomendaciones concretas de higiene y/o desinfección de mercancías.

Y no porque te lo digamos nosotros. La OMS, en su web de preguntas y respuestas sobre la enfermedad, asegura que “la probabilidad de que una persona infectada contamine artículos comerciales es baja, y el riesgo de contraer el virus causante de la COVID-19 por contacto con un paquete que haya sido manipulado, transportado y expuesto a diferentes condiciones y temperaturas también es bajo”.

Así se manifiesta la Organización Mundial de la Salud ante la siguiente pregunta: ¿es seguro recibir un paquete de una zona en la que se hayan notificado casos de COVID-19? Toma nota de las recomendaciones de la OMS sobre el envío de paquetes y sus respuestas ante otro tipo de dudas relacionadas con el virus.

Aún así, no seremos nosotros quienes te recomendemos bajar la guardia. Ya sabes que el riesgo de contagiarte a través de un pedido online es bajo, pero si aún así necesitas un extra de seguridad para quedarte más tranquilo, adelante. Solo tendrás que ponerte unos guantes, limpiar el paquete y su contenido con un gel hidroalcohólico, tirar el cartón o el plástico que envuelva tu producto -así como los guantes que has utilizado- en una bolsa cerrada, y, por último, desinfectarte las manos.

Noelia Lázaro

Directora de Marketing de Packlink España