Foto: OMS/TDR /Isaias Montilla

Foto: OMS/TDR /Isaias Montilla

Las autoridades de salud de los países latinoamericanos y caribeños han acordado un nuevo plan de acción para eliminar para 2022 ocho enfermedades infecciosas desatendidas que afectan sobre todo a las poblaciones en situación de pobreza extrema. La lista de enfermedades incluye el mal de Chagas, la rabia en las personas, la lepra, la oncocercosis o ceguera de los ríos, el tracoma, la teniasis y cisticercosis humanas, la filariasis linfática y la esquistosomiasis.

El plan, que también contempla la prevención, control y reducción de otros cinco padecimientos, fue elaborado durante la reunión del Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que se celebra esta semana en Washington, D.C.

El director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Análisis de la Salud de la OPS, Marcos Espinal, consideró que el plan demuestra el compromiso regional de las autoridades con el bienestar de la población más vulnerable. “Hemos logrado avances en los últimos años, pero debemos acelerar el paso para poner fin a estas enfermedades que perpetúan a miles de personas en la pobreza”, señaló.

Los padecimientos que se intentará controlar son la equinococosis quística (hidatidosis), la fascioliasis, la peste humana, la leishmaniasis (cutánea y visceral) y las geohelmintiasis (lombrices intestinales).

En América Latina y el Caribe, unos 46 millones de niños viven en zonas de riesgo elevado de infección o reinfección por geohelmintos, cerca de 11 millones de personas están en riesgo de contraer tracoma, y 70,2 millones de contraer Chagas.