Naciones Unidas anunció un primer caso de coronavirus en un campo de refugiados palestinos del valle de Becá, en el este del Líbano, donde se realizarán tests a la población local.

La paciente fue trasladada al hospital público Rafic Hariri en Beirut, indicó el martes por la noche la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Medio (UNRWA, según sus siglas en inglés), que no brindó precisiones sobre su edad o estado de salud.

Según la misma fuente, se trata de una refugiada palestina instalada en Líbano tras haber huido de la vecina Siria, arrasada desde hace casi una década por un sangriento conflicto.

La mujer vivía en el campo de Wavel -conocido más comúnmente en árabe como “campo de Galilea”-, cerca de Baalbek, en Becá.

Un equipo de expertos médicos se dirigirá este miércoles al campo “para llevar a cabo tests” de detección de la COVID-19,  según el comunicado de UNRWA.

La agencia de la ONU hará lo necesario para “ayudar a la familia de la enferma a aislarse en su vivienda”, subraya el texto. Los gastos del tratamiento de la paciente correrán por cuenta de UNRWA.