El Hospital Quirónsalud Málaga ha organizado este jueves un encuentro multidisciplinar sobre los avances en el tratamiento del cáncer de mama, El encuentroha sido orquestado por el doctor José Antonio Ortega, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Quirónsalud Málaga.

Una de cada ocho mujeres (12%) padecerá a lo largo de su vida cáncer de mama, siendo el carcinoma más frecuente entre las féminas. En España, se diagnostican al año unos 27.000 nuevos casos, cifras contra las que se puede luchar con armas como la detección precoz o la prevención.

La mortalidad por cáncer de mama ha descendido en los últimos años. Aspectos como la biología molecular de cáncer de mama, las plataformas genómicas, junto al diagnóstico precoz e investigación nuevos fármacos, han hecho modificar el paradigma del tratamiento del cáncer mama y la supervivencia. Entre los procedimientos más beneficiosos en este sentido se encuentra la mamografía, mediante la que “se adelanta el diagnóstico entre dos y cuatro años, con una reducción de la mortalidad del 20-40% entre los 50-69 años”, según el doctor José Antonio Ortega.

En contraposición, un 10-15% de este tipo de tumoración no tiene expresión en la mamografía, sobre todo en mujeres jóvenes o con mamas densas, por lo que se han de aplicar otras técnicas diagnósticas como una ecografía o una resonancia de mamas. Por todo ello, incide el doctor, “las mamografías se recomiendan expresamente a mujeres a partir de los 50 años, siempre que no se hayan sometido a una en los 12 meses anteriores, algo que adquiere una relevancia vital si nunca se han hecho esta prueba diagnóstica”.

La supervivencia media relativa del cáncer de mama tras cinco años es del 89,2% de forma global. El estadio en el que se ha diagnosticado el cáncer influye en la supervivencia. La supervivencia en el estadio 1 es superior al 98%.

La edad es un marcador de riesgo inevitable; ya que cuanto más mayor, más posibilidades hay de padecerlo. Pero siempre hay que estar alerta, puesto que un 10% de los casos se diagnostican en mujeres menores de 40 años. Entre los factores de riesgo evitables que aumentan la incidencia se encuentran el alcohol y la obesidad. “Sabemos que el tejido graso es la principal fuente de producción endógena de estrógenos; así las mujeres obesas presentan mayor nivel de estos y, por ende, mayor riesgo”, advierte el oncólogo.

Los factores reproductivos que aumentan la exposición a los estrógenos endógenos, como la aparición temprana de la primera regla, la menopausia tardía o el uso de terapia hormonal sustitutiva después de la menopausia, aumentan el riesgo de cáncer de mama, igual que lo hace el uso de una combinación de las hormonas estrógeno y progesterona posterior a la menopausia.

La nuliparidad, no haber estado embarazada nunca, al igual que tener antecedentes de familiares con cáncer de mama y exponerse a radiaciones ionizantes, sobre todo durante la pubertad, así como las mutaciones hereditarias relacionadas con el cáncer de mama, también aumentan el riesgo.

La prevención y la detección precoz son pilares fundamentales en la lucha contra el cáncer de mama, cuya incidencia y la de la mayoría de tumores según los expertos podría reducirse si se dejase de fumar, se hiciese ejercicio regularmente y se mantuviese una dieta sana. Por otro lado, termina señalando el jefe de oncología de Quirónsalud Málaga, “la detección precoz está, en gran parte, en nuestras manos, gracias a la autoexploración: métodos de palpación en pechos y axilas que ayudan a detectar señales de alarma”.