El coordinador de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio ha informado este lunes al Consejo de Seguridad sobre la situación en Gaza. Ha dicho que se ha logrado “una precaria restauración de la calma”, pero que todos debemos trabajar para que se mantenga.

Nickolay Mdladenov ha explicado que la fragilidad de la situación subraya la urgencia de “cambiar las dinámicas en el terreno” y “abordar los asuntos políticos subyacentes”. “Dos millones de palestinos en Gaza no puede ser retenidos como rehenes del fanfarroneo y los riesgos políticos. Sus vidas importan y se merecen un liderazgo real que aborde los verdaderos problemas de Gaza”, decía el coordinador.

El último brote de violencia ocurrió mientras la ONU y sus socios trabajan para aliviar la crisis humanitaria y económica en Gaza y para lograr un espacio para las negociaciones intra-palestinas lideradas por Egipto. Esto, según Mladenov, es esencial para terminar con la ocupación y resolver el conflicto político.

Mladenov subrayó la necesidad de que las facciones palestinas en Gaza “se comprometan con seriedad” con los esfuerzos regionales para poner al enclave bajo el control total del Gobierno palestino.

También hizo un llamado a Israel para que “reconozca que Gaza está a punto de explotar” y evite que eso suceda, levantando los cierres para ayudar a normalizar las vidas de las personas que viven allí.