La agencia policial europea, Europol, podrá intensificar sus esfuerzos contra el terrorismo, los delitos cibernéticos y otros actos delictivos y responder más rápido ante amenazas gracias a las nuevas reglas de funcionamiento aprobadas por el Parlamento el miércoles. Las nuevas competencias vienen acompañadas de estrictas salvaguardas en materia de protección de datos y control democrático.

El texto legislativo, pactado entre los negociadores del Parlamento y el Consejo en noviembre de 2015, reforzará el mandato de Europol para garantizar que cuenta con los instrumentos necesarios frente al aumento de las amenazas de criminalidad transfronteriza y terroristas. Entre otras novedades, la Agencia tendrá más facilidades para crear unidades especializadas para responder a riesgos inminentes. La normativa también incluye reglas más claras para las unidades ya existentes, como el Centro Europeo de lucha contra el terrorismo, que empezó a funcionar el 1 de enero de este año.

Este reglamento es “un instrumento legislativo de máximo rango que va a contribuir a la seguridad de los europeos”, señaló el ponente del proyecto, Agustín Díaz de Mera (PPE, España).

Retirada más rápida de la propaganda terrorista en internet

Europol podrá en algunos casos intercambiar información directamente con organizaciones privadas, como empresas y ONG para operar más rápido. Así, la Unidad especializada en internet de Europol podrá contactar por ejemplo a Facebook para pedir el borrado de una página gestionada por el Estado Islámico.

Atajar la descoordinación informativa

Las nuevas reglas también pretenden impulsar la coordinación informativa y que los Estados miembros faciliten a Europol los datos que necesita para luchar contra el crimen organizado y el terrorismo. Para animar a los países a compartir información, Europol evaluará anualmente ante el Parlamento Europeo, el Consejo, la Comisión y los parlamentos nacionales la información facilitada por los Estados miembros.

Protección de datos y control democrático

El supervisor europeo de protección de datos (EDPS, en inglés) vigilará el trabajo de Europol y se establecerá un mecanismo claro para atender las posibles quejas de los ciudadanos. También se pondrá en marcha un grupo de supervisión formado por miembros de los parlamentos nacionales y del Parlamento Europeo.