Rodeados por cámaras, periodistas y representantes de las respectivas delegaciones, empezó el martes el encuentro entre el Ministro del Exterior ruso Serguéi Lavrov y el cardenal Secertario de Estado Pietro Parolin, en el segundo día de su viaje a Moscú.

Un diálogo denso y rico, que duró más de una hora y media, como subrayaron en la conferencia de prensa conjunta que siguió después del encuentro. Explicando los contenidos de la conversación, ambos confirmaron que entre el Kremlin y San Pedro hay sintonía «sobre las soluciones pacíficas de las crisis» en el mundo y sobre los temas «de la lucha contra el terrorismo, del diálogo interreligioso, del refuerzo de la justicia social y de los valores de la familia». Pero también indicaron que existe, al mismo tiempo, la voluntad de superar las cuestiones pendientes.

Principalmente la cuestión del diálogo entre las dos Iglesias. «Pensamos que es un bien que, paralelamente a los vínculos entre nuestros Estados, se desarrolle también un diálogo entre las dos Iglesias», dijo Lavrov en el encuentro privado con Parolin, recordando con agradecimiento el encuentro de febrero de 2016 en La Habana entre Bergoglio y el Patriarca Kirill, que marcó un importante “deshielo”. Este evento, junto con el viaje de las reliquias de San Nicolás a Rusia, «han puesto en marcha una dinámica positiva que se ve, existe la voluntad por parte de todos de continuar el camino y poner otros signos y gestos que puedan consolidar este camino que se ha abierto, de manera más intensa, después de La Habana». Así mismo, el Card. Parolin no dejó de señalar que todavía hay algunas cuestiones que resolver, como los permisos de trabajo para el personal religioso no ruso y la devolución de algunas iglesias, necesarias para el cuidado pastoral de los católicos en el país.

En cuanto a las cuestiones internacionales afrontadas, el Secretario de Estado resaltó el deseo de “buscar soluciones justas y duraderas para afrontar los conflictos que afligen, en particular, Oriente Medio y Ucrania.

Entre los puntos de convergencia, citados por el Secretario de Estado Vaticano, resalta la fuerte preocupación por la situación de los cristianos en algunos países de Oriente Medio y del continente Africano, como también en otras regiones del mundo.

El Card. Parolin indicó también que «Rusia puede ayudar a superar» la situación de crisis que dura «desde hace demasiado tiempo» en Venezuela, porque «tiene una larga tradición» de vínculos con ese país y «puede favorecer la negociación, que es la única vía que la Santa Sede ve para salir de esa situación».

Al final del encuentro entre el líder de la diplomacia rusa y el “Primer Ministro” vaticano, el viceministro del Exterior ruso, Alexéi Meshkov, y el nuncio apostólico en Rusia, monseñor Celestino Migliore, firmaron un acuerdo para cancelar los visados diplomáticos entre Rusia y el Vaticano.