El Papa Francisco realizó “un llamamiento al diálogo constructivo y al respeto de la legalidad internacional para resolver los conflictos que amenazan la paz de los pueblos” de la región del Mediterráneo oriental, tras el rezo del Ángelus del domingo 30 de agosto.

Previamente, el Santo Padre indicó que sigue “con preocupación las tensiones en la zona del Mediterráneo oriental, que se ve socavada por varios focos de inestabilidad”.

En la raíz de la disputa se encuentran los hidrocarburos que abundan bajo tierra en un tramo de mar disputado entre Grecia y Turquía en el Mediterráneo oriental. En los últimos días se han registrado maniobras militares en la zona en las que también participaron Europa y los Estados Unidos. Turquía afirmó haber realizado ejercicios con un destructor de la Marina de los EE.UU. unas horas después de que Grecia lanzara maniobras militares con Francia y los aliados de la UE en las cercanías.

La Unión Europea y La OTAN desean una desescalada de las tensiones entre Grecia y Turquía. A estos deseos se une hoy el Papa Francisco para que se encuentre una solución a través del diálogo y la negociación según las leyes internacionales.