Alemania ha visto disminuir el número de muertes por COVID-19 y de pacientes en cuidados intensivos en las últimas semanas. Los gimnasios, así como otros negocios no esenciales, han reabierto sus puertas en partes de Alemania con tasas de infección estables, de 50 casos por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, el gobierno ha sido criticado por sus dificultades para intensificar su campaña de vacunación.

Francia, que también ha sido criticada por su lentitud, ha comenzado a acelerar su campaña nacional de vacunación contra el COVID-19, abriendo cientos de centros de vacunación durante el fin de semana en París y en todo el país. Cuatro hospitales militares también han abierto este fin de semana grandes centros de vacunación para la población, después de que el gobierno francés recibiera críticas por el lento inicio de la campaña.

Han entrado en vigor nuevas restricciones en la capital de Rumanía. Tras un mes y medio de apertura parcial, los restaurantes, bares y salas de juego han vuelto a cerrar durante al menos dos semanas. Alrededor de tres mil manifestantes se reunieron frente al edificio del Gobierno en Bucarest contra las vacunas y el pasaporte de vacunación.

Mientras Italia supera los cien mil muertos por la pandemia de Covid-19. En la estación Termini de Roma se ha inaugurado un tren equipado médicamente como nuevo centro de vacunación contra el Covid-19 para aliviar la presión sobre los hospitales del país. Se vacunarán una media de mil quinientas personas al día, y se prevé abrir otros once centros en estaciones de toda Italia. Mientras tanto, como los casos siguen aumentando, se han impuesto nuevas restricciones en tres regiones, dos en el norte del país serán elevadas a zonas naranjas, mientras que Campania será reclasificada como zona roja, el nivel de mayor riesgo.