El embajador palestino ante la ONU ha solicitado al Consejo de Seguridad que actúe para proteger a los civiles en Gaza.

Al menos 55 palestinos, entre ellos seis niños, han muerto y más de 2.700 han resultado heridos en los enfrentamientos con el Ejército israelí que comenzaron durante la Marcha del Retorno y en protesta por el traslado de la Embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén. Entre los heridos, 3359 han sido alcanzados por balas y 130 se encuentran en estado crítico.

El embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansur, ha denunciado que Israel está llevando a cabo una “masacre” en la frontera de Gaza y reclamó al Consejo de Seguridad protección internacional para los civiles palestinos.

El diplomático dijo que el Consejo debe “asumir su responsabilidad” y actuar para que Israel detenga la violencia y haya rendición de cuentas. “Demandamos que esta acción se detenga inmediatamente y queremos que los responsables en el lado israelí sean llevados ante la Justicia”, recalcó Mansur, que trasladó su postura al Consejo en una carta a la Presidencia.

Palestina quiere además “protección internacional para la población civil”, dado que Israel “ha abdicado su responsabilidad” de garantizar la seguridad de los palestinos.

Mansur dijo que prevé utilizar todas las vías posibles para hacer que el Consejo de Seguridad actúe y confirmó que los países árabes están estudiando la posibilidad de solicitar una reunión de emergencia de este órgano en “las próximas 24 horas”. Palestina sólo tiene estatus de Estado observador de la ONU, pero Kuwait, que es miembro no permanente del Consejo de Seguridad, ha solicitado la reunión.

“Si lo que está ocurriendo hoy en Palestina estuviera ocurriendo en cualquier otro país, habría una indignación masiva y el Consejo de Seguridad actuaría”, remarcó.