El Consejo de Seguridad de la ONU en una reunión de emergencia que se realizó este miércoles (31.03.2021) a puerta cerrada abordó el tema de Birmania, donde teme que se genere una guerra civil.

China rechazó la imposición de sanciones contra la junta militar birmana, después de que la emisaria de la ONU para Birmania advirtiera de un riesgo “sin precedentes” de “guerra civil” y de un “baño de sangre inminente” e instara al Consejo de Seguridad a actuar.

Las sanciones contra el ejército birmano que derrocó a Aung San Suu Kyi “sólo agravarán la tensión y la confrontación”, dijo el embajador chino ante la ONU, Zhang Jun, durante la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad. No obstante, abogó por “volver a una transición democrática en ese país”. Mencionó “la violencia y el derramamiento de sangre (que) no beneficia a nadie” y pidió a “todas las partes” que “mantengan la calma (y) actúen con moderación”, pero sin amenazar con sanciones, algo que vienen pidiendo otros países como Estados Unidos o el Reino Unido.

“La crueldad de los militares es demasiado grave y muchas organizaciones étnicas armadas manifiestan claramente su oposición, aumentando la posibilidad de una guerra civil a un nivel sin precedentes”, dijo Christine Schraner Burgener, emisaria de la ONU en Birmania, durante la reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad.

“Un baño de sangre es inminente”, alertó. “Insto a este Consejo a considerar todos los medios a su disposición para tomar medidas colectivas y hacer lo que sea necesario, lo que merece el pueblo birmano, para evitar una catástrofe multidimensional en el corazón de Asia”, añadió.