El calor histórico que sufre Europa esta semana y amenaza con afectar la capa de hielo de Groenlandia no es coincidencia, se trata de una muestra de la relación entre el calentamiento global causado por el hombre y episodios cada vez más fuertes de temperaturas extremas que ponen en riesgo la salud de millones de personas.

El 2019 estará entre los cinco años más cálidos registrados en la historia a causa del cambio climático, aseguró la Organización Meteorológica Mundial este viernes.

Si las emisiones de efecto invernadero continúan aumentando, para mediados de siglo las temperaturas promedio de verano podrían ser hasta 4,5 grados más altas que ahora, afirmó la portavoz Claire Nullis.

“Las intensas y extensas olas de calor llevan la firma del cambio climático provocado por el hombre, en línea con los descubrimientos científicos. Las olas de calor fueron más frecuentes, y más intensas”, dijo.

Por segunda vez en menos de un mes una ola de calor generalizada afectó a Europa dejando innumerables récords de temperaturas máximas y mínimas, interrupciones del transporte e infraestructura y estrés en la salud de las personas y el medio ambiente.

Los países del Benelux experimentaron temperaturas de más de 40 grados, y París también registró récords de 42.6 grados. El Reino Unido vio el día más caluroso registrado en julio en toda la historia.

“Lo que fue significativo fue que los registros se rompieron por dos, tres o cuatro grados, y no en la fracción usual de un grado. Los servicios meteorológicos nacionales además emitieron muchas alertas de calor con el fin de proteger la salud de las personas”, agregó Nullis.

La ola de calor en Europa fue causada por el aire caliente proveniente del norte de África y España. Ese calor ahora se transportaría hacia Groenlandia, lo que provocaría altas temperaturas y contribuiría al derretimiento de las capas de hielo, donde recientemente se han perdido 160.000 millones de toneladas de su superficie, una extensión que equivale a 64 millones de piscinas olímpicas.

“Esto trae implicaciones para la extensión del hielo marino del Ártico, que ahora está casi en su nivel más bajo registrado. El de 2012 había sido el más bajo de todos los tiempos”, aseguró la portavoz.

La ola de calor de julio sigue a otra inusualmente temprana y excepcionalmente intensa en junio, que estableció récords de temperatura en Europa y aseguró que el mes de junio fuera el más caluroso registrado en el continente, con una temperatura promedio de 2 ° C por encima de lo normal.

Junio ​​también fue el junio más caluroso registrado a nivel mundial, con graves incendios forestales en el Ártico.