El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución promovida por Alemania que busca soluciones al flagelo de la violencia sexual en los conflictos, teniendo como centro de su planteamiento a las víctimas de ese crimen de guerra. El texto obtuvo 13 votos a favor y las abstenciones de Rusia y China.

El Secretario General de la ONU abrió el debate recordando que en la última década se ha entendido el impacto que tiene en la paz y la seguridad la violencia sexual en los conflictos, el tipo de respuesta que requiere para prevenirlo y ponerle fin y la gama de servicios que precisan sus sobrevivientes.

António Guterres reconoció la labor de los defensores de los derechos de las víctimas, que han demostrado sin que quepa duda que la violencia sexual se utiliza deliberadamente como táctica de guerra para aterrorizar, deshumanizar y desestabilizar a las sociedades, de manera que deban luchar muchos años para recuperarse.

Encomió el valor de quienes alzan la voz para exponer el daño enorme que han sufrido a causa de este crimen, infligido de manera desproporcionada contra mujeres y niñas.

Guterres destacó los avances contra el flagelo en el terreno de la investigación por parte de la Comisión de Investigación de la ONU y tribunales locales e internacionales. Además, recordó que se respalda a los gobiernos para mejorar su respuesta y servicios a los sobrevivientes.

“No obstante estos esfuerzos, la realidad en el terreno no ha cambiado. La violencia sexual continúa siendo un factor característico de los conflictos en el mundo”, lamentó.

Para concluir su participación, Guterres llamó a los miembros del Consejo a sumar fuerzas y dar una respuesta unánime a esa epidemia de violencia.

“Invito al Consejo a seguir trabajando unido para reconciliar las diferencias. La respuesta global a estos crímenes debe garantizar el castigo a los perpetradores y un apoyo amplio a los sobrevivientes, respetando los derechos humanos.” “Juntos podemos y debemos remplazar la impunidad con justicia y la indiferencia con acción”, afirmó.