El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, afirmó este viernes que es imprescindible que los habitantes del Daraya, localidad sitiada desde 2012, sean protegidos ante la eventualidad de una evacuación y que esta se realice de manera voluntaria.
El suburbio, ubicado en el suroeste de Damasco, es considerado como uno de los epicentros del inicio de las protestas antigubernamentales y se estima que en él viven unas 4.000 personas.

Según se informa, el Gobierno y la oposición alcanzaron el jueves un acuerdo para poner fin al bloqueo. El pacto prevé que los insurgentes entreguen sus armas y que a cambio podrán regularizar su situación. De Mistura afirmó que la ONU no participó en esas negociaciones.