En Colombia, Brasil y Perú

Las oficinas de Naciones Unidas en Colombia, Brasil y Perú hicieron un llamado urgente a la “solidaridad internacional” para conseguir más fondos para la respuesta a la pandemia en la región del Amazonas, donde preocupa especialmente la vida de 170.000 personas que viven en áreas remotas a lo largo del río.

Esas comunidades, en su mayoría indígenas, tienen algunas de las tasas de incidencia de la enfermedad más altas.  La ONU asegura que “a pesar de los esfuerzos desplegados por los tres gobiernos para responder a la crisis, existen crecientes preocupaciones sobre la capacidad de las instituciones de salud para hacer frente a la situación y salvar vidas”.

Las oficinas explicaron en un comunicado que la necesidad de estas personas se ve exacerbada por meses de estrictas medidas de cuarentena para mitigar la propagación en algunas regiones, con duras consecuencias socioeconómicas que desencadenan una pandemia de hambre, afectando la nutrición y los medios de vida de muchas de estas comunidades que ya de por sí se encontraban en condiciones de vulnerabilidad.