En el primer día de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, numerosos científicos han alertado de la necesidad de adoptar medidas urgentes para minimizar el impacto adverso de los productos químicos y reducir un daño aún mayor para la salud humana y la economía. A pesar de que se han hecho compromisos para maximizar los beneficios y minimizar la huella de la industria química, distintas sustancias peligrosas continúan siendo liberadas al medioambiente en grandes cantidades y se encuentran en el aire, el agua, el suelo, los alimentos y los seres humanos, advierte un nuevo informe de ONU Medio Ambiente.

El estudio, publicado en Nairobi donde este lunes ha comenzado la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, asegura que se requieren medidas urgentes para reducir el impacto adverso de los productos químicos y reducir un daño aún mayor a la salud humana y la economía, alertando que la producción química actual, de 2300 millones de toneladas, se duplicará para 2030. “Que el auge de los productos químicos se convierta en un escenario positivo o en uno catastrófico dependerá de cómo manejemos este gran desafío. Lo que está claro es que debemos hacer mucho más, y hacerlo unidos”, aseguró Joyce Msuya, Directora Ejecutiva Interina de ONU Medio Ambiente.

El informe resalta que a pesar de que los tratados internacionales e instrumentos voluntarios han reducido los riesgos de algunos productos químicos y desechos, el progreso ha sido desigual y las brechas en su implementación continúan. Por ejemplo, hasta 2018, más de 120 países no habían implementado el Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los productos químicos se cobraron 1,6 millones de vidas solo en 2016. La contaminación química también amenaza una gama de servicios ecosistémicos. Por ejemplo, se ha descubierto que los pesticidas tienen un impacto negativo en los polinizadores; el uso excesivo de fósforo y nitrógeno en la agricultura continúa contribuyendo a crear zonas muertas en el océano; y los productos químicos utilizados en los filtros solares ejercen presión sobre los ecosistemas de los arrecifes de coral. Los estudios también indican que el vertido de algunos antimicrobianos, metales pesados y desinfectantes contribuyen a la resistencia a los antimicrobianos.

ONU Medio Ambiente asegura que los beneficios de eliminar o reducir el impacto de los productos químicos se estiman en decenas de miles de millones de dólares anuales. Además, el informe asegura que los Gobiernos están tomando medidas reglamentarias sobre muchos productos químicos; algunas empresas están impulsando estándares de una gestión sostenible en la cadena de suministro; y los consumidores han aumentado la demanda por productos y métodos más seguros.

También se han desarrollado innovaciones químicas sostenibles, se están recolectando nuevos datos y las universidades están cambiando la forma en la que se enseña la química. “Para ampliar y masificar esas iniciativas, existen oportunidades para influenciadores clave, como inversores, productores, minoristas, académicos y ministros. Esto no solo protegería la salud humana y el medio ambiente, sino que también brindaría beneficios económicos de decenas de miles de millones de dólares anuales”, asegura el estudio, que además plantea la idea de desarrollar una plataforma global para la gestión racional de productos químicos y sus residuos.

Desde los productos farmacéuticos hasta la protección de las plantas, los productos químicos desempeñan un papel importante en la sociedad moderna y en el logro de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Impulsado por el desarrollo económico, la dinámica de la población y otras megatendencias mundiales, el mercado de las sustancias químicas en una amplia gama de sectores industriales está creciendo. Se espera que el mercado de productos químicos en el sector de la construcción crezca un 6,2% anual, entre 2018 y 2023.

Con un récord de participación arrancó en la capital de Kenya la cuarta Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, donde anualmente se toman decisiones para dirigir a la sociedad global hacia un futuro más sostenible. Más de 4.700 jefes de Estado, ministros, líderes empresariales, altos funcionarios de la ONU y representantes de la sociedad civil se reunirán hasta el próximo 15 de marzo para negociar distintos proyectos de resolución referidos a soluciones innovadoras para los desafíos ambientales y la producción y el consumo sostenibles.

Sobre la mesa se encuentran iniciativas que presionarían más fuertemente al mundo a adoptar economías más sostenibles, proteger los ecosistemas marinos de la contaminación por plásticos, reducir el desperdicio de alimentos y promover la innovación tecnológica para combatir el cambio climático, y reducir el uso de recursos y la pérdida de biodiversidad.

La Asamblea para el Medio Ambiente, es el único organismo de la ONU además de la Asamblea General que reúne a todos los Estados Miembros y convoca a todos los sectores de la sociedad. Las decisiones que se toman en ella tienen un profundo impacto en el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París y la Agenda 2030. Este año, también allanan el camino hacia la cumbre de las Naciones Unidas para el Cambio Climático que se tendrá lugar en Nueva York este septiembre.

Foto: Maxime Fossat/ILO