La crueldad que sufren los niños y niñas del noreste de Nigeria a manos del grupo terrorista Boko Haram continúa en activo y causando estragos.
Esta es la conclusión del primer informe del Secretario General de la ONU sobre niños y conflictos armados dedicado a ese país, que revisa el periodo 2013-2016.
El estudio destaca el efecto devastador de la deteriorada situación humanitaria y de seguridad en Nigeria en los niños y condena en los términos más enérgicos las reiteradas violaciones a las que son sometidos.

La representante especial de la ONU para los niños y los conflictos armados, Virginia Gamba, afirmó que el grupo terrorista Boko Haram somete a los menores a “horrores indescriptibles”.
Los ataques de Boko Haram han provocado por lo menos 3.900 muertes de niños y más de 7.000 menores han sido mutilados durante los asaltos a las comunidades o en los enfrentamientos de ese grupo con las fuerzas de seguridad.
El informe exhorta a poner fin a todas las violaciones a los menores en Nigeria.