Entre la población civil que requiere ser evacuada con urgencia de las áreas de enfrentamientos en Trípoli, la capital de Libia, y sus cercanías se cuentan unos 1.800 niños, según un comunicado conjunto del Fondo de la ONU para la Infancia y la representante especial de las Naciones Unidas para niños y conflictos armados publicado este jueves.

Henrietta Fore, directora ejecutiva de UNICEF, y Virginia Gamba estimaron que la escalada del conflicto ha causado el desplazamiento de 7300 niños y calcularon que medio millón más ha sido afectado por la violencia registrada en el occidente del país norafricano.

“Recordamos a las partes enfrentadas en Libia su obligación de proteger a los niños en todo momento, según lo estipula la ley internacional. Matar, herir y reclutar menores, al igual que atacar las instalaciones educativas, médicas e hidráulicas, violan gravemente los derechos de los niños y deben cesar de inmediato”, enfatizaron Fore y Gamba.

Asimismo, pidieron que se otorgue acceso irrestricto a las agencias humanitarias que trabajan para aliviar las necesidades de los chicos y llamaron a un alto el fuego que permita a los civiles salir de las zonas de hostilidades.

Fore y Gamba agregaron que alrededor de un millar de menores refugiados y migrantes que se encuentran en centros de detención también están en grave riesgo e instaron a que se les libere y se les reubique en albergues seguros hasta que se procesen sus solicitudes de asilo o se les brinde asistencia segura de repatriación y reunificación con sus familias. En este contexto, destacaron la necesidad de que se respete el principio de no devolución y alertaron del peligro de reclutamiento, violencia sexual y rapto que encaran los niños no acompañados que están en tránsito en territorio libio.

La violencia en Libia ha provocado la suspensión del año académico y numerosas escuelas sirven como albergues a las familias desplazadas.

Debido al conflicto iniciado hace más de siete años en Libia al menos a 820.000 personas requieren ayuda humanitaria para subsistir, de ellas un cuarto de millón son niños.