En el campamento de desplazados de Rukban, en el sudeste del país, está comenzando una “hambruna”, han alertado los responsables humanitarios de la ONU.

La ONU ha pedido repetidamente acceso al campamento al que no llega ningún convoy de ayuda desde febrero, pese a estar cerca de la frontera con Jordania. Más de 12.000 personas han abandonado el campamento por el deterioro de las condiciones.

29.000 personas siguen en Rukban y es cuestión de tiempo. Son simples matemáticas. Esa gente, no ha recibido ninguna ayuda humanitaria, ningún convoy, desde febrero y la hambruna ya está comenzando”, dijo Najat Rochdi, la asesora humanitaria del enviado especial de la ONU.

En cuanto a la situación en Idlib, condenó que los civiles estén siendo objetivos en escuelas y centros médicos. Más de 180.000 personas han huido de los combates. Muchos de ellos ya eran desplazados.