Las Fuerzas de Siria Democrática, FSD, una alianza armada liderada por milicias kurdas, han anunciado este fin de semana el inicio de la ofensiva final contra el último bastión del autodenominado Estado Islámico en el noreste de Siria. El grupo, que cuenta con el apoyo de la coalición internacional, lo ha hecho público en un comunicado.

Un portavoz de las FSD, Mustafa Bali, ha anunciado en su cuenta de Twitter que las FSD han avanzando “en el eje septentrional y occidental en Baghuz” desde la tarde del sábado “capturando 41 posiciones del EI y destruyendo fortificaciones”.

Asimismo, ha afirmado que “combates violentos están teniendo lugar dentro de la última población en este momento”, después de haber repelido “un contraataque del EI”.

El portavoz ha señalado también que la batalla contra el DAESH no terminará con la toma de los últimos enclaves en Siria, sino que seguirá hasta liberar a miles de mujeres yazidíes “todavía esclavizadas por el EI”.

La minoría religiosa yazidí, una comunidad que se basa en el zoroastrismo y asentada en el norte de Irak hace más de 2.000 años, ha sido uno de los pueblos más perseguidos por los extremistas cuando autoproclamaron el “califato” en Siria e Irak en 2014, asesinando y secuestrando a miles de sus miembros.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha aseverado este domingo que cientos de familias permanecen bloqueadas en el reducto del EI y no han podido escapar a hacia los territorios controlados por las FSD.