Es un paso más en los recientes cambios emprendidos por el primer ministro Haider al Abadi. El Parlamento iraquí respalda el informe de la comisión de investigación que señala a Nuri al Maliki, antiguo jefe del Gobierno, como principal responsable de la retirada del Ejército iraquí sin apenas combatir en Mosul.

Al-malikiEl informe dice que Al Maliki, y otros 30 supuestos responsables militares y políticos, no fueron capaces de valorar la amenaza en el norte ni de controlar la corrupción.

El autoproclamado Estado Islámico ocupó en junio del año pasado la segunda ciudad más importante del país, proclamó la instauración del “califato” y acusó al Ejecutivo de haber sucumbido al sectarismo.

La victoria sobre Mosul fue el comienzo de la expansión por otras provincias como Ramadi. El actual primer ministro anunció el pasado domingo que se abrirá una nueva investigación para aclarar por qué los militares, que serán sometidos a un juicio castrense, abandonaron sus posiciones también en la capital de Anbar el pasado mes de mayo.

Desde entonces, el Ejército iraquí, con la ayuda de la coalición internacional que lidera Estados Unidos, intenta reconquistar el territorio sin éxito. De hecho, son las milicias chiíes las que están ejecutando una labor de asistencia en el terreno más intensa, lo que hace que Bagdad se someta, aún más, a las presiones de Irán.