La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden, ha anunciado este jueves que su país prohibirá las armas semiautomáticas y de estilo militar como las usadas en el ataque supremacista que causó 50 muertos en dos mezquitas el pasado viernes, mientras la Policía ha identificado a todas las víctimas.

En una comparecencia televisada, Ardern ha explicado que espera que la nueva ley sobre uso de armas esté lista el próximo 11 de abril, una iniciativa que ha recibido un amplio apoyo ciudadano tras la matanza de 50 personas en dos mezquitas.

Las medidas de control serán inmediatas, a la espera de que entre en vigor la nueva legislación. Además, el Gobierno  pondrá en marcha un programa de compra de todas las armas de ese tipo en circulación. Después de un periodo de amnistía, los propietarios que no hayan entregado sus armas serán castigados con multas de hasta 4000 dólares neozelandeses (2430 euros) y penas de hasta tres años y medio de prisión.

Mientras tanto, el país sigue enterrando a las víctimas de la matanza. Según la policía, ya se han identificado todos los cuerpos. Del medio centenar de heridos, 29 permanecen hospitalizados, 9 de ellos, en estado grave.