La erupción ha dejado cinco muertos, ocho desaparecidos y 31 heridos, de los que 20 están graves

La Policía de Nueva Zelanda ha anunciado este martes que abrirá una investigación para determinar las responsabilidades tras la erupción del volcán Whakaari que ha dejado cinco muertos, ocho desaparecidos y 31 heridos, en una isla turística que se encuentra deshabitada.

El subcomisario John Tims ha asegurado en una rueda de prensa que habrá una investigación penal, que incluirá a los operadores turísticos que organizan excursiones a la isla, aunque horas después la Policía neozelandesa matizaba a través de un comunicado que todavía no pueden determinar si la investigación será penal. “Se analizará si hay un responsable penal por las muertes. Aún es muy pronto para anunciarlo”, ha señalado Tims.

Los heridos permanecen ingresados en las unidades de quemados de varios hospitales del país, veinte de ellos con pronóstico grave. De hecho, el portavoz del ministerio de Salud, Pete Watson, ha señalado que es posible que “no todos los pacientes sobrevivan”, ya que 27 de los ingresados tienen quemaduras en más del 30% de su cuerpo.