El gobierno de Nueva Zelanda ha acordado este lunes iniciar una reforma de la ley de armas tras el atentado de Chirstchurch que causó 50 muertos y 50 heridos, y crear una comisión que evalúe la actuación previa de las autoridades.

La primera ministra del país oceánico, Jacinda Ardern, ha asegurado que su gabinete está “completamente unido” respecto a la reforma legal acordada “en principio” ycuyo contenido se anunciará en un plazo de 10 días tras los ataques del viernes en dos mezquitas.

Ardern ha subrayado que los ataques del viernes “pusieron de manifiesto una serie de debilidades en la ley de armas” de su país y que todo el Ejecutivo coincide en la necesidad de realizar cambios, incluido su socio de coalición, NZ First, que con anterioridad se había opuesto a ello.

La primera ministra neozelandesa ha añadido que la reforma no estará dirigida contra los propietarios de armas, en especial en zonas rurales, pero ha alentado a los que tengan armas en casa a entregarlas a la Policía.

En la comparecencia, Jacinda Ardern ha llamado además a los responsables de todas las redes sociales a tomar medidas para prevenir la incitación al odio y la violencia, después de que Tarrant retransmitiera en directo por Facebook el ataque en la primera mezquita.

Ardern ha asegurado que Facebook e Instagram siguen retirando imágenes del atentado -después de que en las 24 horas posteriores al mismo retirara 1,5 millones de vídeos de la red- pero ha considerado que estas plataformas pueden hacer más. “Llamaría a las plataformas de redes sociales a demostrar sentido de responsabilidad. Hay mucho trabajo que debe hacerse”, ha insistido.

La primera ministra ha anunciado que el gobierno de Nueva Zelanda también ha acordado celebrar un acto a nivel nacional en memoria de las víctimas, cuya fecha se anunciará más adelante para permitir que esta semana sean las familias las que hagan el luto.