Las diferencias, entre los países que favorecen el aislamiento unilateral y total, y los que son más flexibles, parecen insalvables.

El anfitriónde la cumbre celebrada este jueves en Salzburgo, el canciller austriaco, Sebastián Kurz, elogió lo constructivas que habían sido sus recientes conversaciones con el gobierno egipcio de Al Sisi y considera que hay que profundizar la cooperación con él y los otros países del norte de África, aunque Egipto ya ha anunciado reiteradas veces que no está dispuesto a establecer centros de refugiados para la UE.

Habrá otra cumbre entre los miembros de la UE y los países africanos a fines de octubre, según ha anunciado el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. Esta cooperación se ha convertido, entretanto, en un elemento importante de la estrategia europea. La canciller alemana admite honestamente que hay que reflexionar sobre si la UE invierte bien su dinero y busca las soluciones correctas.

Además, no hay consenso sobre la función de Frontex, laAgencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. La Comisión de la UE propuso un aumento a 10.000 hombres, más dinero y poder. Algunos países, como Alemania, están de acuerdo. Otros, como Hungría, Italia o Grecia, en desacuerdo, porque lo ven como una pérdida de su propia soberanía. La UE no puede obligar a ningún país a aceptar dicha guardia fronteriza.

(fuente: DW)