Gracias a una ley de amnistía aprobada el fin de semana, un total de 56 líderes políticos opositores fueron liberados este martes en Nicaragua, entre ellos los principales dirigentes de las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega. Todos habían sido detenidos por participar en las protestas que estallaron en abril de 2018, que provocaron una crisis política y social por unas polémicas reformas impulsadas por el Ejecutivo.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) trasladó a las 56 personas hasta sus domicilios para entregarlos a sus familiares, según indicó el Ministerio de Gobernación en una declaración.

La iniciativa fue rechazada por los diputados opositores bajo el argumento que no ofrece justicia a las víctimas de las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega que comenzaron por unas impopulares reformas a la seguridad social. También porque la Ley está basada en la tesis oficial en que las manifestaciones antigubernamentales fueron un intento de golpe de Estado contra el mandatario.

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, se pronunció en contra de esa Ley, señalando que “el Gobierno tiene el deber de garantizar la rendición de cuentas y la justicia para las víctimas”. “Las amnistías por graves violaciones de derechos humanos están prohibidas por el derecho internacional. Éstas generan impunidad, lo que puede llevar a más violaciones”, recalcó la alta Comisionada. “Más de 300 personas resultaron muertas, 2.000 heridas, cientos de personas que se opusieron al gobierno han sido encarceladas y más de 700 han sido procesadas”, resumió la responsable en una declaración emitida por su oficina en Ginebra.

También la Iglesia de Nicaragua se ha pronunciado sobre la ley de Amnistía: el cardenal nicaragüense Leopoldo Brenes lamentó la forma expedita en que fue aprobada  pues consideró que este tipo de instrumentos jurídicos merecen una cuidadosa discusión. El cardenal sin embargo, celebró el anuncio de las excarcelaciones. “Que salgan todos los prisioneros es una alegría para las familias”, dijo, pues están esperando que regresen.  “Vamos a ver cómo se implementa esta ley, ojalá que no afecte, y todos los que han sido privados de libertad puedan vivir libremente en su país”, manifestó.

Brenes dijo que hay muchas amnistías que se han hecho en el país, y “aquí tendríamos que evaluar qué frutos han dado”. Sobre esta nueva ley dijo que la implementación dará a cada uno la razón, sea los que dicen que es positiva o negativa.