El país se queda “prácticamente sin órganos de derechos humanos independientes”, declaró la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, asegurando estar “muy alarmada” porque el Gobierno de Nicaragua haya expulsado del país a dos instituciones-MESENI y el GIEI* -establecidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Además, el gobierno ha anunciado que no aceptará visitas de seguimiento por parte de la CIDH.

Esta decisión, añade Bachelet, junto con los ataques a los medios de comunicación independientes del pasado fin de semana, “tiene como consecuencia un país donde la sociedad civil está en peligro de ser completamente desarticulada”. Además, hace que solucionar la crisis que afecta al país “sea mucho más difícil y pone en riesgo el diálogo nacional con los Estados vecinos y con la comunidad internacional en general, con graves consecuencias”.

Bachelet espera poder “encontrar puntos de entendimiento con el Gobierno para revertir esta tendencia”.

*MESENI es el acrónimo en español del Mecanismo de Seguimiento para Nicaragua de la CIDH. El GIEI es el acrónimo del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que debía presentar su informe final en la capital Managua el 20 de Diciembre.