El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha revalidado su liderazgo con “una gran victoria” al frente del partido derechista Likud con el 72,5% de los votos. Su rival, Guideon Saar, no ha alcanzado el 30% de los apoyos, quedándose en el 27,5%.

Netanyahu se apresuró a proclamarse como vencedor, mucho antes de que se hiciera oficial el recuento de votos. Más de 41.792 personas han decidido apostar por su candidatura, mientras que Saar convenció únicamente a 15.885. Las acusaciones por corrupción no han salpicado, por el momento, la vida política del primer ministro, ya que estas elecciones primarias le habilitan para liderar la lista electoral del Likud en las próximas elecciones del 2 de marzo.