La ONU denunció el lunes el bombardeo de la coalición árabe a un complejo de oficinas del organismo mundial en la ciudad de Adén, en Yemen, que causó daños importantes y en la que un guardia resultó herido.

El portavoz de la ONU, Farhan Haq, dijo que el Secretario General deploró el incidente y recordó que la ley humanitaria internacional solicita la protección por todas las partes de los civiles y de las instalaciones civiles, incluyendo el personal de la ONU y sus edificios.

“La inviolabilidad de las instalaciones de las Naciones Unidas y el importante trabajo que despliega su personal deben respetarse en todo momento”, subrayó Ban Ki-moon en el comunicado.

El responsable de la ONU solicitó una investigación exhaustiva del incidente y que los responsables rindan cuentas.

La ONU informó que en el complejo bombardeado en Adén se encuentran oficinas del Programa de la ONU para el Desarrollo, PNUD.