La Secretaria de Estado de Economía analiza las soluciones para salir de la crisis en un acto de Mujeres Avenir

Las empresas están siendo claras protagonistas desde que irrumpió en el mundo la crisis desencadenada por la pandemia del coronavirus y seguirán siéndolo como elementos imprescindibles para salir de la misma.

El Covid-19 ha provocado la mayor contracción económica de los últimos 100 años, y ello ha supuesto un shock en el mercado laboral y en muchas empresas. Pero, con ser grave, el impacto podría haber sido incluso mayor.

La secretaria de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Ana de la Cueva, cerró ayer el acto de Mujeres Avenir “Las empresas frente a la crisis” con esta reflexión: “El Covid-19 nos ha cambiado la vida, nos ha cambiado las prioridades, pero los retos que teníamos como país, los seguimos teniendo. Durante esta crisis hemos visto la capacidad y competitividad de nuestras empresas, la resilencia de la sociedad, la solidaridad, y esos son los activos del país sobre los que debemos de construir un futuro mejor para todos y todas.”

SITUACION ANTES DE LA PANDEMIA. – Para Ana de la Cueva, “antes de la llegada de la crisis, España estaba en una situación positiva, creciendo de manera sostenible. Ahora estamos en un momento radicalmente distinto. El confinamiento ha sido positivo para la salud de los españoles, pero ha tenido un impacto tremendo en la economía

INICIO DE LA PANDEMIA. – “Pero el Coronavirus también ha mostrado nuestra capacidad de reacción -en el plano económico y de organización social-; en pocos días millones de profesionales estábamos teletrabajando, las empresas han descubierto su cara más social apoyando a sus empleados y empleadas, la solidaridad ha tenido una presencia global y se ha reconocido el trabajo de nuestra sanidad, policía o profesorado”.

TRES EJES DE ACTUACION DURANTE LA PANDEMIA. – “Desde la administración, en siete días, hemos facilitado líneas de liquidez para las empresas, como son los avales ICO, de los que se han liberado más de 84.000 millones de euros para ayudar a pequeñas y medianas empresas. Por otra parte, las empresas han podido gestionar con facilidad la solicitud de los ERTEs, un claro apoyo a los trabajadores, que permite un ajuste temporal en las empresas, para que esos empleados se reincorporen lo más rápido posible a su puesto de trabajo. El apoyo a los más vulnerables ha sido una premisa para el Gobierno desde el primer día, con moratorias de créditos, que permiten aliviar la carga financiera de las familias. Y, por último, hemos aprobado el ingreso mínimo vital, un modelo de incorporación al mercado laboral, que nos permitirá eliminar las bolsas de pobreza que no podemos tener en nuestro país, y que ha sido ratificado por el Congreso sin ningún voto en contra.”

TRAS LA PANDEMIA.- “Sin esas medidas la recuperación habría sido más complicada y ahora debemos avanzar en los dos próximos años de legislatura para impulsar la recuperación económica, apoyando una transición ecológica y una economía verde, un pacto por la industria, el emprendimiento y la digitalización, el impulso de la Inteligencia Artificial, el apoyo a una formación profesional donde los títulos estén vinculados a las demandas de profesionales de las empresas, un apoyo a la ciencia con fondos públicos y privados; reforzar el estado de bienestar, desde la sanidad pública, una justicia que funciones, o la lucha contra la desigualdad.”

El acto fue presentado por María Luisa de Contes, presidenta de Mujeres Avenir, una asociación de amistad hispano-francesa que lucha por la igualdad empresarial y social y que está integrada por una junta directiva de mujeres influyentes en muy diversos campos profesionales.

“A todos nos resulta realmente obvio el que -a corto plazo- la vuelta a la “normalidad” no esté asegurada; sin embargo, no es precisamente esto lo que más preocupa ahora a las empresas, sino el hecho mismo de que esa “normalidad” pueda volver a existir; es decir, para las empresas, la pandemia ha provocado un brusco cambio en los fundamentos económicos por los que hasta ahora se ha venido rigiendo nuestra sociedad; de modo que, en el futuro, la producción y distribución de productos, e incluso, los hábitos de los consumidores, deben ser enfocados por las empresas como si fueran aspectos novedosos, de tal modo que, aquellas empresas que no sepan adaptarse a los nuevos parámetros, inevitablemente quedarán excluidas del llamado proceso productivo”, en palabras de María Luisa de Contes.

El acto contó con la participación de cuatro ponentes: Cecilia Boned, presidenta -en España- de la entidad bancaria francesa BNP Paribas; Marta Martínez, presidenta de la multinacional IBM en España, Portugal, Grecia e Israel; Cristina Forner, p`residenta de la entidad exportadora de vinos “Marques de Cáceres”; y Carina Cabezas, Presidenta -en España y Portugal- de la multinacional francesa Sodexo, especialista en servicios de restauración y facility management a empresas en todo el mundo.

Cecilia Boned, presidenta -en España- de la entidad bancaria francesa BNP Paribas destacó la fortuna de la llegada de la crisis en un momento donde la salud financiera de los bancos era buena: “desde el primer día hemos estamos al lado de nuestros clientes, dando liquidez, financiando más del 20% de las grandes operaciones de liquidez de las compañías europeas, ayudando a más de 100.000 particulares y pymes españolas.”

“Es cierto que nos enfrentamos a un final de año donde deberemos de vigilar el aumento de la morosidad, provocado por un entorno económico muy deprimido, con una perspectiva complica en la generación de ingresos para las empresas y la sociedad”

“Esta crisis no viene por una mala gestión o debilidad de una economía, es sanitaria y será corta, entre 12 y 18 meses, para volver a llegar a niveles pre-covid, pero en España golpeará con más fuerza por el peso del turismo, un sector que debe reducir su porcentaje en el PIB manteniendo su generación de riqueza”.

“España debe aumentar el peso de los centros de investigación de referencia, que atraen y retienen talento, invertir en Energías Renovables, donde contamos con líderes mundiales, fomentar la rehabilitación de los cascos urbanos y no solo nuevas promociones inmobiliarias, y la banca ha de atraer la liquidez internacional, que en estos momentos es abundante, a estos sectores empresariales en España.”, concluyó Cecilia Boned.

Marta Martínez, presidenta de la multinacional IBM en España, Portugal, Grecia e Israel, recordó cómo la tecnología ha permitido seguir trabajando con normalidad a millones de profesionales, “ha sido el soporte de la sociedad a las empresas, para que pudieran seguir trabajando. IBM en menos de 24 horas, tenía 351.000 empleados trabajando desde sus domicilios, pero no estaban solos, desde IBM les hemos apoyado en todas sus necesidades personales y profesionales, proporcionando una asistencia global”.

“Los seres humanos tenemos una formidable capacidad para adaptarnos a las situaciones extremas y hemos realizado unos estudios internos sobre 25.000 personas, para repensar el mundo en los próximos años. Los profesionales quieren cambiar su movilidad, no desean tanto viajar, los pagos van a crecer hasta en un 40% en la modalidad “sin contacto” y el teletrabajo ha venido para quedarse. Estos son solo algunos de los hábitos que hemos cambiado y que parte de ellos se van a mantener en el futuro.”

“Las empresas debemos aprovechar las capacidades que nos ofrece la Inteligencia Artificial, ampliar notablemente nuestra ciberseguridad, potenciar los skills digitales, y abrirnos a nuevos modelos de negocio, que nos permitirán impulsar la salida de la crisis”, concluyó Marta Martínez.

Para Cristina Forner, presidenta de la entidad exportadora de vinos “Marqués de Cáceres”, la crisis económica provocada por el Covid-19 llegado en el peor momento para el sector. “El mundo de los vinos estaba viviendo un invierno muy caliente a causa de la guerra comercial con Estados Unidos, con aranceles del 25% que podían llegar hasta el 100% cuando estalló el cierre de los mercados asiáticos por el coronavirus. Si además sumamos que no hemos podido vender a restaurantes y hoteles, que las bodegas están llenas de vino y que la venta online no ha podido asumir todo el comercio tradicional, posiblemente veamos como muchas empresas han de bajar sus precios”.

“Hemos defendido el futuro de todos nuestros profesionales, invirtiendo en sistemas que aumenten nuestra productividad, nuestras exportaciones y dando un impulso a la digitalización para agilizar procesos, pero necesitamos que desde las instituciones públicas apoyen a nuestro sector. El turismo es el pulmón de la salud de la hostelería, un sector donde el vino se apoya, pero también demandamos una sensibilidad con la necesidad de mano de obra que tenemos en momentos puntuales, con las ayudas del gobierno al empleo”.

“Durante la pandemia el consumo de vino ha crecido en los hogares, un producto saludable tomado con moderación que fomenta el colesterol sano, si lo acompañamos de una alimentación adecuada y una vida saludable. La industria del vino no solo es un valor cultural, nos ayuda al cuidado del medio ambiente, fomenta la investigación y el turismo de calidad”.

“Si el Gobierno decide que las empresas tenemos que contribuir con más impuestos, ha de saber que debe dilatar el pago: dar más tiempo para que las empresas se recuperen. Estas están hoy hambrientas de tesorería para poder seguir abiertas, una liquidez que no puede ir exclusivamente a los impuestos si deseamos mantener los empleos. Todos debemos de remar en la misma dirección, por eso necesitamos valores de solidaridad eficientes y suficientes”, dijo para concluir Cristina Forner.

Para Carina Cabezas, presidenta -en España y Portugal- de la multinacional francesa Sodexo, “la llegada de esta crisis fue un duro golpe para todos. El 12 de marzo las empresas mandaron a sus empleados a sus casas, de un día para otro, no teníamos profesionales a quienes dar de comer, el 50% de nuestra actividad estaba detenida, universidades, eventos, museos, todo estaba cerrado, pero a la vez la sociedad exigió lo mejor de nosotras, los hospitales y residencias de mayores nos pusieron al límite de nuestras posibilidades, pero gracias a la profesionalidad y la capacidad de la empresa y trabajando con mucho corazón, la respuesta ha sido magnífica”.

“Desde Sodexo aplicamos las normas que determinan las administraciones, rigurosamente, para poder generar esa confianza y seguridad que demanda la sociedad. La salud es lo principal y es lo que nosotros ofrecemos en cada una de nuestras áreas de negocio.”

“En cada momento de la historia las empresas somos actores, hoy y siempre debemos de trabajar para una recuperación económica y social, sostenible e inclusiva. Buscamos que, entre todos, la caída sea corta y la recuperación muy rápida”, concluyó Carina Cabezas.

Moderó el acto Mar Gallardo, socia de Auditoría de PwC y miembro de la Junta Directiva de Mujeres Avenir. Además de PwC, el Ministerio de Asuntos Económico y Transformación Digital y la Embajada de Francia en España han apoyado en la organización de este evento.