work-together-1195680_640La igualdad de género es un asunto que incumbe a todos porque crea economías más prósperas y sociedades más justas. En América Latina y el Caribe ya se nota el impacto de la creciente participación femenina en el mercado laboral, un factor que ha ayudado a reducir la pobreza significativamente durante la década pasada.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha explicado que las mujeres hoy aportan entre 30% y 60% de los ingresos familiares. Debido al mayor acceso a la educación, casi 23% de las mujeres que trabajan han pasado por la universidad, frente a 16% de los hombres. Esto es clave para el futuro, porque la acumulación de destrezas es indispensable para aumentar el crecimiento económico.

Al mismo tiempo, el BID ha indicado que la región aún tiene una gran tarea por delante: a pesar de los avances, persisten grandes brechas salariales entre hombres y mujeres que realizan tareas comparables. Aunque más y más empresas reconocen los beneficios de la diversidad, menos de 10 % de los puestos ejecutivos son ocupados por mujeres. No obstante, las campañas contra la violencia doméstica, casi 30 % de las mujeres padecen maltratos a manos de sus parejas o parientes.