La ONU ha condenado el ataque a un centro de tratamiento del ébola en la República Democrática del Congo el viernes, que causó la muerte de un médico que trabaja para la Organización Mundial de la Salud e hirió a otros dos.

La víctima mortal, el doctor Valery Mouzoko Kiboung, era un epidemiólogo desplegado por la Organización en respuesta al brote de la mortal enfermedad del virus del ébola que comenzó en agosto pasado, en la zona este de Kivu, en el norte de la República Democrática del Congo, un área que alberga a decenas de grupos armados.

El Secretario General  de la ONU, Antonio Guterres, pidió a las autoridades congoleñas “no escatimar esfuerzos para identificar y llevar rápidamente ante la justicia a los autores” del ataque en el hospital Butembo, y extendió sus más profundas condolencias a la familia del fallecido y deseó una rápida recuperación de los heridos.

Guterres expresó su “solidaridad con el pueblo y el Gobierno” de la República Democrática del Congo y reiteró “la determinación del sistema de las Naciones Unidas de continuar su trabajo de apoyo a las autoridades congoleñas para poner fin al brote de ébola”.

Más de 1200 casos confirmados y probables de ébola se han registrado desde que comenzó el brote, con más de 760 muertes confirmadas.