Riina, quien había cumplido 87 años el jueves, se encontraba en coma inducido desde hace cinco días, después que su salud se deteriorara tras dos operaciones.

El capo mafioso estaba acusado de más de 150 asesinatos – incluidos los de los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino – y condenado a 26 cadenas perpetuas.