Alrededor del 97% de los 3,4 millones de residentes del estado libre asociado de Estados Unidos aún está en la oscuridad el miércoles, una semana después de que el huracán María golpeara Puerto Rico. Alrededor de la mitad de los residentes no tienen agua corriente, según informa CNN.

El 44% de la población no tiene agua potable y 11 de 69 hospitales están sin electricidad ni combustible.

El gobernador de Puerto Rico Ricardo Rosselló dijo este miércoles que los funcionarios trabajan para obtener alimentos, combustible y agua “en todas partes de la isla”, mientras millones de personas siguen sufriendo sin los elementos básicos mientras surgen reportes de suministros vitales varados en el puerto principal del país, el de San Juan.

Además, se añade el problema de la falta de conductores para repartir la ayuda. La escasez de conductores y la devastada infraestructura de la isla hacen que sea difícil mover la ayuda a donde más se necesita.