Decenas de venezolanos comenzaron a concentrarse en varias zonas de Caracas y del interior del país, un día después del fallido levantamiento militar encabezado por el jefe del Parlamento, Juan Guaidó.

El movimiento se desinfló a medida que el alto mando reiteró lealtad al líder chavista. Veinticinco insurrectos pidieron asilo en la embajada de Brasil en Caracas, mientras Leopoldo López, liberado por los rebeldes de su prisión domiciliaria y con quien Guaidó lideró el levantamiento, se refugió con su familia en la legación de España.

La rebelión encabezada por Guaidó no logró quebrar el apoyo de la cúpula militar a Maduro, quien también convocó a su militancia a marchar este miércoles hacia el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, con motivo del Día del Trabajador.

Al proclamar la derrota de sus adversarios, Maduro advirtió que no quedará impune la “escaramuza golpista”, sin mencionar directamente a su oponente.

Juan Guaidó busca este miércoles 1 de mayo elevar la presión en las calles contra Nicolás Maduro,  ha reaparecido en Caracas durante una manifestación en la que ha llamado a la movilización permanente “hasta lograr la libertad”, mientras que miles de sus simpatizantes continúan en las calles para pedir el “cese de la usurpación” de Nicolás Maduro, a pesar de los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y de las protestas organizadas por los seguidores del chavismo.