“En la lengua española se utilizan muchos ¡anglicanismos!”

Lo que dice la RAE (ABC, 11-12-2019): Carmen Calvo insiste y la RAE aborda el lenguaje inclusivo en la Constitución -ha habido dos Plenos consecutivos sobre el informe realizado por cuatro académicos, dos hombre y dos mujeres, sin votos particulares. La insistencia de Carmen Calvo ha logrado que la RAE analice en dos plenos la conveniencia de reformar la Constitución para dotarla de un lenguaje inclusivo y/o desdoblado. En una de sus últimas visitas a la RAE insistió en la necesidad de retomar el asunto.

Según fuentes de la Academia, la aceptación del encargo no fue entendida por todos de igual manera. Un sector de la RAE no entendió que el entonces director, Darío Villanueva, aceptase realizar un nuevo informe cuando existía un documento previo que fijó la posición de la Docta Casa sobre el asunto del desdoblamiento inclusivo de género en el lenguaje. En opinión de los académicos que representan esta posición, Villanueva “habría permitido que la Academia sea sometida a una polémica envenenada porque este era un encargo envenenado”. Si no se hubiera aceptado, dicen algunos académicos, “el asunto habría muerto por sí mismo, se habría olvidado”. Se trata de un informe extenso (30 páginas de borrador). Habitualmente, los informes como este se aprueban mediante consenso. “Vamos a hablar estrictamente de la Constitución, no del lenguaje inclusivo en general, y tampoco hay que hacer recomendaciones políticas. Tenemos que hablar de si está bien o mal escrita o de si se puede feminizar un poco o no”.

Lo que dice la RAE: “Los desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. Existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos. Es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto.

El virus de la corrección política corroe la libertad de expresión. Artistas y pensadores impulsan una contraofensiva contra un fenómeno que compromete históricos logros de la Ilustración. Nació de una manera bienintencionada, con el afán de proteger a las minorías de toda ofensa. Pero cada vez son más los intelectuales que consideran que al final se han engendrado un monstruo, “un virus que va cegando los capilares de la libertad de expresión y el debate abierto…” (Luis Ventoso).

“Es una nueva forma perversa de censura, pues no la ejerce el Estado, el gobierno, el partido o la iglesia, sino fragmentos difusos de lo que llamamos sociedad civil. Sin discurso libre no hay verdadero pensamiento” (Darío Villanueva).

El dictamen es puramente técnico -“muy solvente y pericial”- y no se aparta un ápice de la ortodoxia gramatical ya expresada repetidamente por la RAE. La Constitución, pues, está bien redactada y nada le aporta una corrección de “duplicaciones inclusivas”. Según Mario Vargas Llosa, lo políticamente correcto tiene que ver sobre todo con la izquierda, más que con el centro y la derecha. La cultura se llena de lugares comunes. Es una manera de imponer una censura que castiga con el descrédito en aras de una supuesta corrección… y ello nos lleva también a algo muy negativo: la autocensura.

Miguel Fernández de los Ronderos

informaria@informaria.com

Artículo incluido en la revista de marzo de Agenda de la Empresa