El gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció el jueves el despliegue de 6.000 agentes de la Guardia Nacional en su frontera con Guatemala y el bloqueo de las cuentas bancarias de 26 presuntos traficantes de personas, después de impedir la víspera el avance de unas 1.200 personas cerca de su frontera sur.

Son gestos para seducir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien acusa a México de no detener el flujo migratorio hacia el norte.

En paralelo, continúan las conversaciones en Washington para evitar la entrada en vigor de aranceles punitivos la próxima semana: subidas mensuales de un 5% en las tasas sobre productos mexicanos. Una medida rechazada no solo en México sino tambien por empresas estadounidenses.