El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que carece de fondos suficientes; en lugar de su ingesta diaria de 2.100 calorías, ahora sólo les darán 1.050, dijo la portavoz del organismo Elisabeth Byrs.

Los refugiados provienen principalmente de Somalia y Sudán del Sur y viven en los campamentos de Dadaab y Kakuma en áreas remotas del norte de Kenya.

“Estamos reduciendo las raciones como último recurso y esperamos que sea una medida a corto plazo. Empezaremos a reducir las raciones con el segundo ciclo de distribución a partir del 16 de noviembre”, dijo Elisabeth Brys.

Sin otras contribuciones de otros donantes, el organismo de Naciones Unidas planea prolongar los recortes de emergencia hasta fines de enero del año que viene.

En total, el PMA necesita 38 millones de dólares para cubrir su operación de refugiados en Kenya para los próximos seis meses.

Cada mes, el programa distribuye casi 10.000 toneladas de alimentos a refugiados en Kenya, con un costo de unos 10 millones de dólares.