Media España comienza este lunes (8.06.2020) la última fase del confinamiento por la pandemia de coronavirus, y la otra mitad avanza también en la desescalada, al estar la enfermedad  en claro retroceso.

Doce comunidades autónomas al completo -Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia, Navarra y País Vasco- más la ciudad de Melilla y algunos territorios de Castilla-La Mancha y Cataluña han avanzado a la Fase 3, lo que faculta a sus gobiernos a gestionar de forma independiente y a su medida la desescalada, incluyendo la duración de esta última fase y la posibilidad de permitir la movilidad interprovincial, algo que harán todas con la excepción de Extremadura, que lo demorará una semana. 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha dicho que su Gobierno no se plantea pedir ya el paso de la región a la fase 3 de desescalada porque hay que analizar cómo evoluciona la recién estrenada fase 2, pero sí estudiará si se puede pedir “flexibilizar algo”. 

Pero mientras, aumentan las críticas de los distintos gobiernos autonómicos por el reparto de las ayudas del Ejecutivo central para paliar sus efectos.

El presidente del Gobierno anunció este domingo  que el Ejecutivo  aprobará el 16 de junio un fondo no reembolsable de 16.000 millones de euros para las regiones (9.000 millones para sanidad). Una parte de ese dinero se repartirá en función del gasto sanitario que ha generado la pandemia, lo que beneficiará a las regiones más afectadas, como la Comunidad de Madrid y Cataluña, pero en el reparto de otra parte influirá el volumen de población.