La primera ministra británica, Theresa May, anunció el martes que solicitará a Bruselas una nueva prórroga “tan corta como sea posible” de la fecha de salida de la Unión Europea, ahora mismo fijada en el 12 de abril, con el fin de consensuar con la oposición laborista un acuerdo de retirada o, en su defecto, que el Parlamento de Westminster vote entre una serie de alternativas que permitan evitar que Reino Unido abandone de manera abrupta del bloque comunitario.

Ante esa situación de bloqueo, May se abre a negociar con el líder laborista, Jeremy Corbyn, y, si ni siquiera así consiguen un pacto, le propone que ambos acepten el resultado que ofrezca una votación en la Cámara de los Comunes sobre diferentes alternativas: “El Gobierno está preparado para obedecer la decisión de la cámara”, ha asegurado la jefa del Ejecutivo.

Jeremy Corbyn ha dicho estar “muy feliz” de participar en la elaboración de una solución. Ha adelantado que a principios de la semana que viene se someterán al Parlamento varias propuestas y que no hay líneas rojas.