Al intervenir en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), un foro clave sobre política internacional, la primera ministra británica, Theresa May, pidió hoy un nuevo tratado en materia de seguridad entre la UE y Reino Unido para después del “brexit”, ya que una ruptura de la actual cooperación tendría “dañinas consecuencias reales”.

May argumentó que un acuerdo en defensa entre la UE y Reino Unido precisa “voluntad política”, para que “los ciudadanos en toda Europa estén más seguros”.

Cuando se le preguntó si Reino unido se plantearía un segundo referéndum, May descartó una segunda votación sobre la permanencia del país en la Unión Europea, alegando que no había marcha atrás ante el resultado del referéndum de junio de 2016.

“La gente en Reino Unido cree con fuerza en que si se ha tomado una decisión, los gobiernos no deben dar marcha atrás y decir que es equivocada”, dijo.