Los diputados conservadores del ala más euroescéptica a favor de un Brexit duro se han revuelto este jueves contra la primera ministra británica, Theresa May, a pesar de que el principio de acuerdo acordado con Bruselas pasara el filtro a última hora del miércoles en una reunión de urgencia en Downing Street.

Varios diputados han dimitido el mismo día en que la conservadora defendía el acuerdo en el Parlamento, al tiempo que el cabecilla del ala más conservadora, Jacob Rees-Mogg, ha impulsado una moción de no confianza contra el liderazgo de May en el Partido Conservador.

Lejos de rendirse, la primera ministra ha vuelto a defender su acuerdo ante la prensa, un pacto que sigue “en el interés nacional” y, antes las preguntas sobre su mandato en la cuerda floja, ha insistido en que ella misma supervisará el proceso.

Previamente, Londres amanecía con la dimisión del secretario de Estado para Irlanda del Norte, Shailesh Vara. A esta le seguía la renuncia del ministro para el Brexit, Dominic Raab, que llevaba en el cargo apenas seis meses, y su número 2, la secretaria de Estado para el Brexit, Suella Braverman. Poco después, la ministra de Trabajo y Pensiones, Esther McVey, los secretarios parlamentarios Anne-Marie Trevelyan y Ranil Jayawardena, y el vicepresidente del Partido, Rehman Chisti, dejaban el Gobierno.

La mañana convulsa en Londres ha repercutido en la Bolsa británica: si el miércoles, la libra cerraba con subidas, la moneda se ha desplomado un 1,69% contra el dólar y ha sufrido la mayor caída contra el euro en lo que va de año (1 libra =1,123 euros).