Estas son las proyecciones de UNICEF; la cifra, que incluye a los menores migrantes y refugiados venezolanos, a los de otras nacionalidades que vivían en Venezuela y ahora vuelven a sus países de origen y  los de las comunidades de acogida, es el doble de los que actualmente requieren asistencia.

Las agencias humanitarias proyectan que las condiciones políticas y económicas en Venezuela harán que en 2019 el número de venezolanos que hayan abandonado su país ascienda hasta los 5,3 millones  a finales de año frente a los 3,4 millones contabilizados hasta febrero.

UNICEF reconoce el esfuerzo que están haciendo los Gobiernos de la región en buscar soluciones conjuntas a un flujo de personas de tal magnitud. Sin embargo, aseguran que está claro que a medida que “la crisis dentro de Venezuela persiste y el número de migrantes en la región sigue en aumento”, los centros médicos, las escuelas y los servicios de protección en los países de acogida “están bajo presión adicional”.

Los niños y sus familias tienen dificultades para regularizar su estatus migratorio, lo que a su vez complica que puedan acceder a servicios públicos. Además, “la falta de políticas públicas integrales sobre migración” está poniendo a los niños “en riesgo”. A UNICEF le preocupan especialmente los informes de casos de xenofobia, discriminación y violencia contra familias venezolanas.

UNICEF ha pedido a los donantes 69,5 millones de dólares para asistir a los niños venezolanos y a los de las comunidades de acogida. Ese dinero sirve, por ejemplo, para llevar agua potable, levantar baños y escuelas temporales y poner en marcha consultorios médicos.

Esa petición se enmarca dentro del plan regional de repuesta que han preparado 95 organizaciones humanitarias en 16 países y que requiere 738 millones de dólares para asistir a 2,2 millones de refugiados y migrantes y a medio millón de habitantes de las comunidades de acogida.

“La buena voluntad y generosidad de los Gobiernos de la región y comunidades locales no deben darse por sentadas”, asegura Eduardo Stein, el representante especial conjunto para los migrantes y refugiados venezolanos en el Plan Regional. “Es hora de aumentar las respuestas y movilizar la ayuda internacional”.

El plan prevé que las salidas de venezolanos continuarán al mismo ritmo en 2019 (unas 5000 personas diarias) y los principales países de acogida seguirán siendo Brasil, Colombia, Ecuador y Perú. Además, advierte que os venezolanos cada vez “manifestarán mayores necesidades y mayores niveles de vulnerabilidad”.