Más de 18.000 libios han tenido que desplazarse por los combates en los alrededores de Trípoli. Se espera que la cifra siga subiendo porque los bombardeos aéreos y de artillería continúan.

Solo este fin de semana más de 2500 civiles tuvieron que dejar sus hogares y miles más permanecen atrapados en los suburbios del sur de Trípoli. Hasta el momento, al menos 13 civiles han muerto y 35 más han resultado heridos.

Unos 3000 migrantes y refugiados siguen atrapados en centros de detención próximos a las zonas de combate. En algunos casos, los guardias han abandonado las prisiones dejando a los detenidos a su suerte, sin comida ni otros suministros básicos.