Ministros y altos funcionarios de 170 países aprueban en Roma la declaración política y el marco de acción para combatir el hambre y la obesidad en la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición

 

En un paso importante hacia la erradicación de la malnutrición en el mundo, más de 170 países asumieron hoy una serie de compromisos concretos y adoptaron un conjunto de recomendaciones sobre las políticas e inversiones destinadas a garantizar que todas las personas tengan acceso a dietas más saludables y sostenibles.

FAOMinistros y altos funcionarios responsables de salud, alimentación o agricultura y otros aspectos de la nutrición, adoptaron la Declaración de Roma sobre la Nutrición, y un Marco de acción, que establece recomendaciones sobre políticas y programas para abordar la nutrición a través de múltiples sectores. La iniciativa se formalizó en la apertura en Roma de la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2), organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Declaración de Roma sobre la Nutrición consagra el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos inocuos, suficientes y nutritivos, y compromete a los gobiernos a prevenir la malnutrición en todas sus formas, incluyendo el hambre, las carencias de micronutrientes y la obesidad.

El Marco de Acción reconoce que los gobiernos tienen el papel y la responsabilidad principal de abordar los problemas y desafíos de la nutrición, en diálogo con una amplia gama de partes interesadas, incluyendo la sociedad civil, el sector privado y las comunidades afectadas. Sobre la base de los compromisos, metas y objetivos de la Declaración, el Marco establece 60 acciones recomendadas que los gobiernos pueden incorporar en sus planes nacionales de nutrición, salud, agricultura, educación, desarrollo e inversión, y a tener en cuenta cuando se negocien acuerdos internacionales para lograr una mejor nutrición para todos.

“Tenemos el conocimiento, la experiencia y los recursos necesarios para superar todas las formas de malnutrición”, aseguró en su intervención el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.
 
“Los gobiernos deben liderar el camino –añadió-. Pero la presión para mejorar la nutrición global debe ser un esfuerzo conjunto, con la participación de las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado”.
 
La Declaración de Roma y el Plan de Acción “son el punto de partida de nuestros renovados esfuerzos para mejorar la nutrición para todos, no son la línea de meta. Nuestra responsabilidad es la de transformar el compromiso en resultados concretos”, advirtió Graziano da Silva.

“Ahora debemos redoblar nuestros esfuerzos”, señaló el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en un mensaje transmitido por video a los participantes en la CIN2. “Espero con interés –añadió- conocer el compromiso nacional que cada uno de ustedes va a asumir. Por su parte, el sistema de las Naciones Unidas se compromete a hacer todo lo posible para aportar un apoyo eficaz”.

La Directora General de la OMS, Margaret Chan, recordó por su parte que: “el sistema alimentario mundial,  con su dependencia de la producción industrializada y los mercados globalizados, produce abundantes suministros, pero crea algunos problemas de salud pública. Una parte del mundo tiene muy poco que comer, con millones de personas vulnerables ante la muerte o las enfermedades causadas por las carencias de nutrientes. Otra parte come en exceso, con una obesidad generalizada que hace retroceder las cifras de esperanza de vida y eleva los costes de la atención sanitaria a niveles astronómicos”.

 

(fuente y foto: FAO)